¿Cómo pagar deudas sin dejar de ahorrar?

30 de Marzo de 2018

A pesar de lo provechoso que puede llegar a ser para nuestro futuro y bienestar personal, ahorrar es un hábito poco internalizado en nuestra cultura. Quienes optan por no hacerlo, se escudan mayoritariamente en las deudas que poseen, ¿te suena familiar? Aquí te contamos 4 pasos que debes seguir para pagar tus deudas sin descuidar tu ahorro.

  1. Conoce tu capacidad de ahorro: De tus ingresos mensuales totales destina al menos un 10% para ahorrarlos. Si crees que la suma es excesiva, intenta reducir los pequeños gastos “hormiga” que haces diariamente como: la compra del café, las salidas a restaurantes, cigarrillos y chicles. Al hacerlo, te darás cuenta que tendrás más presupuesto de lo que creías.
  2. Enumera tus deudas: Realiza una lista con todos los pagos que debes hacer mes a mes por cada deuda y suma el monto. Luego, haz un plan mensual de los pagos mínimos que debes hacer por cada una de ellas. Teniendo los números en mente, podrás conocer el tiempo total que necesitas para saldar cada deuda. Es importante que al ordenar las deudas establezcas prioridades. Una buena manera de hacerlo es considerar los intereses que genera cada una ya que, si son elevados, más pronto tendrás que pagarlas para ahorrar dinero a largo plazo.
  3. Liquida tus deudas más rápido: Teniendo en cuenta el punto anterior, selecciona la deuda que esté primero en tu lista y abona el pago mensual sumando el 10% que ahorraste al recortar tus gastos “hormiga”. Debes repetir este proceso de manera mensual hasta que logres pagar la deuda totalmente. Luego, podrás tomar la siguiente deuda en tu lista y hacer lo mismo. Para que este paso funcione, es importante que no olvides el pago mensual que planificaste para el resto de tus deudas ya que, si lo haces, retrasarás todo el proceso.
  4. ¡No rompas el hábito!: La constancia es el paso más importante para ser exitoso en el ahorro, inclusive si ya saldaste todas tus deudas. Adapta este sistema de pagos a uno de ahorro a largo plazo y mantente separando el 10% de tus ingresos. En el futuro, lo agradecerás. 

Al igual que cualquier sistema, la eficacia de este plan depende directamente de tu disciplina y rigurosidad. Con pequeños cambios en las prioridades de nuestros presupuestos, la gestión de tus finanzas personales no significará grandes sacrificios, sino que te traerá beneficios que disfrutarás a futuro. 

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