Ahorremos bien: 4 ideas para lograr tus metas

28 de Noviembre de 2019

Cuando hablamos de ahorro solemos dar buenas ideas ofreciendo alternativas para crear este saludable hábito. Sin embargo, hoy nos centraremos en aquellos errores y malos hábitos financieros que impiden ahorrar. Conocerlos puede ser el primer paso para comenzar la ruta del ahorro o corregir rumbos.

1.Forzar balanza ingresos vs deudas

Muchos bancos e instituciones financieras en el mundo manejan un porcentaje respecto al endeudamiento de las personas: ronda entre el 25% y el 28% de los ingresos mensuales brutos. Es un tope máximo. Este es el límite de endeudamiento que deberías mantener en todos tus movimientos financieros. Entonces, a la hora de pedir un crédito o préstamos, aunque la institución te apruebe la operación, ten en cuenta el riesgo que asumes, y que no deberías sobrepasar el porcentaje fijado por la entidad regulatoria de tu país.

2. No hacer presupuesto

“No tengo tiempo”, “no sé hacerlo”, “lo hago pero luego olvido seguirlo”….hay cientos de excusas en el aire para no sentarse y, números en mano, hacer un presupuesto. Sin embargo, no es tiempo perdido y es esencial por varios motivos: ordena las finanzas personales de la forma que cada quien lo establezca. Esto significa que puede haber presupuestos semanales, quincenales, mensuales, anuales. No hay un patrón mejor que otro. Lo segundo es que permite separar gastos frecuentes o recurrentes como alquiler, comida, transporte y estudios, de otros ocasionales como vacaciones y organizarse de acuerdo a lo que resulte. Tercero, permite obtener recompensas que, quizás, no creíamos posibles ya que al tener presupuesto se ordenan también las metas y al cumplir metas, nos sentimos mejor. Es un círculo virtuoso.

3. Ahorrar muy poco

Te sientes satisfecho contigo mismo porque sabes (o sientes) que estás ahorrando. Sin embargo, la pregunta es cuánto. ¿Sabes para qué usarás ese ahorro? Es importante no mentirte y definir el para qué ahorras de forma que el monto que vayas acumulando realmente te permita cumplir el objetivo. Puede ser para cubrir un imprevisto de salud o un periodo de cesantía. Siempre es posible revisar si puedes ahorrar un poco más o cambiar la estrategia. 

4. Guardar y no invertir

El ahorro ha evolucionado y ya no se trata de guardar dinero, sea en una institución o debajo del colchón. Cuando hoy se habla de ahorro, se trata de que lo guardado gane intereses y que así no se deprecie la moneda. Por eso, te recomendamos resetear tu idea de ahorro, buscar instrumentos de inversión y fijarte en la relación riesgo/inversión, para subir un nivel en el camino del ahorro. Hay decenas de oportunidades de inversión en el mercado financiero y de seguro hay alguno que se ajuste a tu perfil de riesgo.

No esperes que sea lunes. Empieza ahora mismo por revisar estos malos hábitos y corrige tu rumbo. Tu bolsillo, tus metas y tus sueños te lo agradecerán.​