Tres diferentes maneras de manejar tu presupuesto según tu personalidad

2 de Diciembre de 2019

Por creencia popular, pareciera que todos debemos manejar nuestro presupuesto de la misma manera. Estructura absoluta, rigidez y contar con el dinero por adelantado parecieran ser parte de los principios comunes que sí o sí hay que seguir si queremos triunfar en nuestras finanzas personales. Lo que muchos olvidan es que todos somos diferentes y para cada una de esas diferencias, hay necesidades específicas. 

Si sientes que por tu personalidad o por tu situación financiera, lo tradicional no se ajusta a ti, aquí te tenemos 3 métodos para que puedas escoger el que más vaya contigo. 

1. Disciplinado: Utiliza el tradicional sobre: Sácale provecho a tu personalidad estricta con esta táctica que mantendrá tu presupuesto a raya mes a mes. Tal como lo lees en su título, tendrás que usar un sobre para ver de manera gráfica los movimientos de tu dinero. Mes a mes, tendrás que repartir tu dinero en sobres con su finalidad: cuentas, arriendo, comida, etc. Para familiarizarte los primeros dos meses, te recomendamos aplicar esta técnica de manera física para que comprendas cómo funciona el flujo de tus gastos y podrás prevenir el gastar de más ya que, si no queda más dinero en el sobre, tendrás que esperar al otro mes. 

2. Olvidadizo: ¡Cuenta cada moneda! Si eres de las personas que se sorprende cada vez que revisa el estado de su cuenta, presta atención a esta regla infalible donde ahorrarás de manera fácil. Para que funcione correctamente, debes anotar cada uno de los gastos que realizas, incluso si piensas que son muy pequeños o insignificantes. Después de unas semanas, te darás cuenta de un patrón en ellos que te indicarán dónde se está yendo tu dinero. Identificando estos comportamientos, podrás discernir sobre cuáles son necesarios y cuáles pueden variar. Ten en cuenta que, con esta fórmula, cada peso cuenta. Si lo mantienes en mente ¡ahorrarás mucho más de lo que piensas sin grandes esfuerzos!

3. Relajado: Método “suma cero” 

Como indica su título, en esta técnica el objetivo es lograr el equilibrio perfecto entre tus ingresos y gastos para dejarlos en cero pero, ¿cómo funciona? En una columna debes anotar todos los ingresos que tendrás asegurados. Por ejemplo, un dinero que le prestaste a un familiar, la devolución de impuestos, un finiquito o tu sueldo por cierta cantidad de meses. Al otro lado, tendrás que anotar los gastos y pagos que debes hacer. Luego, debes asignarle un “objetivo” a cada peso de tu ingreso y enfocarlo a alguno de los gastos que tienes pensado hacer. Si tu balance llega a cero, ¡felicitaciones, lo lograste! Si te sobra dinero, envíalo a tu ahorro. Si te falta, tendrás que ajustar alguno de los ítems.

Ya que este método no se basa en un tiempo “fijo”, es decir, no es un tipo de presupuesto que cambie cada fin o principio de mes, la idea es que manejes ese elemento volátil al actualizar la tabla diariamente. Si tendrás un nuevo ingreso por un proyecto a corto plazo, intégralo. Lo mismo si debes ahorrar para un viaje o una compra. Debido a su flexibilidad, este sistema también está recomendado para los emprendedores, freelancers y trabajadores que no posean ingresos estables.