Mesada: ¿Buena o mala idea? Esa es la cuestión

10 de Noviembre de 2017

¿Darles mesada a los hijos? ¿Desde qué edad comenzar? ¿Cuánto dinero darles? ¿Pueden comprar lo que quieran con ese dinero? Cuando los padres tienen que conversar sobre dinero con sus hijos, el panorama no es fácil porque tienden a compararse con otros padres, en otros países, en otras realidades y, al final, parecen tener más dudas que respuestas. 

Lo importante es tener claros los objetivos que se quieren cumplir con la mesada: si es aprender a ahorrar, administrar dinero propio, enseñar valores o desarrollar su autonomía. De parte de los padres, será importante asumir que cada familia es única, por lo que sus hábitos de consumo y ahorro, también lo serán. 

Aclarando estos puntos, se abren caminos más claros para guiar a los padres a la hora de dar mesada a sus hijos. Aquí vamos con algunas sugerencias.

  • No dar mesada antes de los 10 años: se recomienda dar mesada cuando los hijos han desarrollado lo que se conoce como pensamiento abstracto, es decir, saben lo que significa el dinero lo que se desarrolla alrededor de los 12 años. Es una referencia que, por supuesto, es evaluable pero es importante considerar en la decisión.
  • Comenzar de forma semanal: para los niños, una semana es eterna. Pero la percepción del tiempo va cambiando en la medida en que crecen. Así es que para hijos pequeños, es preferible comenzar con una mesada semanal e ir evaluando su frecuencia con el paso del tiempo y las variaciones que tenga el uso que el niño le dará al dinero.
  • Asociar el dinero a un trabajo: si los hijos son pequeños, digamos 6 años, pedirles que ordenen sus juguetes y, en la medida en que sean mayores, pedirles mayor responsabilidad como poner la mesa o regar el jardín. La idea es que aprecien el valor del dinero y la relación entre esfuerzo- dinero.
  • Conocer el mercado: esto significa saber cuánto le dan de mesada otros padres de edades similares a sus hijos para fijar un monto acorde.
  • Conversar el presupuesto con cada hijo: como todo presupuesto, la mesada debe ajustarse al nivel de gastos, en este caso de los hijos, y al presupuesto familiar. Para eso es conveniente sentarse a analizar gastos y necesidades, ya que debe analizarse si el hijo tiene necesidades reales y no creárselas artificialmente. Es importante mantener un criterio de austeridad.
  • El dinero es una responsabilidad: en la infancia y adolescencia la mesada puede ser la primera aproximación de autonomía del niño respecto al dinero. Por eso, la mesada debe ser dada como una responsabilidad y un acto de confianza de los padres hacia sus hijos. 

Sea cual sea el consejo que tomen, la mesada debe ser algo beneficioso, quizás entretenido y siempre abierto al diálogo.  

Como consejo final, los padres son los modelos a seguir así es que por más mesada que tengan los hijos, los padres no deben perder de vista que el modo como ellos consumen, ahorren y manejen su dinero, se traspasará a los hijos.

Esperamos haberte dado información útil. 

Ahorro Adulto
Ahorro Familia
Ahorro Niños